El campo que representa ser abogado laboral en Lima
parece ser muy escaso ya que cuando se les necesita, la gran mayoría no desea
prestar sus servicios a pesar que son pagados. Mi cercana experiencia con este
tema de los derechos entre trabajadores y empleadores lo viví con mi abuelo,
pues durante toda su juventud fue una persona muy trabajadora que supo
desempeñarse en distintas faenas y viajo a distintos lugares que el propio
trabajo lo destinaba. Ante esto actividades cumplidas nunca fue un colaborador
que entro a planilla o se quedó mucho tiempo en un solo lugar hasta ese
entonces. Pues como lo mencione, viajaba constantemente.
Cuando arribó a la capital consiguió un
trabajo donde le garantizaban todos sus derechos como trabajador pero no fue
así. Años después mi abuelo con ayuda de sus hijos buscaron durante unos meses
un abogado laboral, que quisiera
realmente apoyarlos con los juicios que tenían pensando realizar. Y es que, el
“buen trabajo” que consiguió mi abuelo llegando Lima no cumplió con lo
prometido en el contrato debido a unas irregularidades que se presentaron
tiempo después. ¿Qué había pasado? Pues el dueño y su establecimiento quebraron
y no les entrego a sus trabajadores su liquidación y en el caso de mi abuelo el
dinero que aún le debía y se había retrasado en pagarle. Bajo todos estos
problemas fue que solicitaron la ayuda.
La carencia de, o más bien la falta de un
verdadero abogado laboral en Lima
que haga cumplir los derechos del trabajador y que necesite de su servicios es
lamentable, bueno al menos en el caso de mi abuelo fue así porque no había si
quiera uno solo de hacerse responsable y afrontar el caso para después seguirlo
con un juicio. Sin embargo, los años pasaron y lamentablemente el dueño del
lugar falleció dejándole a sus hijos sus deuda. Para ese entonces el caso se volvió
aún más difícil pero no imposible. Después de tanta lucha, tanto seguimientos,
tantas declaraciones por fin a mi abuelo le reconocieron su sueldo como
trabajador, liquidación e indemnización.
